Un blog de la Dra. Natalia Ruiz inspirado en los Grupos de Desarrollo de Conciencia de Semiología de la Vida Cotidiana.

“¡La cosa está que arde!” Dijo Verónica buscando complicidad con el grupo. “¿Se acuerdan que les platiqué de mi cliente, el hombre alto y atractivo al que le mostré un departamento?, pues finalmente se decidió a comprarlo, así que le llevé los papeles que tenía que firmar. Generalmente todo lo veíamos a través de su secretaria, pero esta vez me citó en su casa.

¡No saben el lugar, de un gusto extraordinario, lleno de libros y obras de arte que además reflejan lo culto que es! Empezamos a platicar y como ya era tarde me ofreció un poco de vino, ¡un Bordeaux carnoso de esos que marean con el aroma! En ese momento recordé que mi esposo estaba de viaje y mis hijos en casa dormidos, así que me pareció la ocasión perfecta para desvelarme con una buena plática. Una cosa llevó a la otra y terminamos haciendo el amor como hace mucho tiempo no lo experimentaba… ¡Ya no me acordaba de la mujer ardiente que habitaba en mí, fue maravilloso!”.

Verónica es una mujer de 48 años que actualmente dirige la compañía de bienes raíces que fundó desde hace tiempo. Su esposo Miguel, si bien no le va mal, nunca destacó. Verónica tenía la sensación de que él se recargaba en ella, lo describía como un hombre pasivo, bueno como el pan, pero sin las mismas ambiciones que ella tenía. Sin embargo, su familia veía con muy buenos ojos a Miguel, lo querían porque les parecía un hombre educado y responsable.

Lo que Verónica describió para el grupo fue una escena producto de las fantasías que se activaron a consecuencia de la insatisfacción que su vida en pareja le provocaba, desde hacía tiempo. Para Verónica, Miguel representaba lo predecible, lo establecido, y por qué no decirlo, lo aburrido. “Mi relación con Miguel ha sido un camino largo, lleno de momentos inolvidables como la llegada de mis hijos, pero también hemos pasado por cosas difíciles. Al principio nuestra sexualidad no era mala, aunque confieso que tuve que enseñarle muchas cosas, ayudarlo a que se liberara de tantos prejuicios. Pero de un tiempo para acá sentía que tener relaciones sexuales con él era parte de lo que tenía que suceder, una rutina preestablecida, incluso pensé que mi libido sexual había desaparecido. ¡Después de lo que acabo de vivir, me siento feliz! Pensé que la pasión se había muerto dentro de mí y no, ¡está más viva que nunca!”.

Complementa la lectura con la reflexión final de la Dra. Ruiz de Otero, en audio o video.

Se encontraba eufórica, era pronto para hablar de culpa o remordimientos, cuando era evidente que las endorfinas estaban haciendo su trabajo. “Pero ahí no termina todo, al día siguiente mi cliente me llamó para decirme que la había pasado increíble y que quería volver a verme. ¡No puedo esperar a que llegue ese momento! El asunto es que Miguel me ha notado especialmente contenta, es imposible disimularlo. Yo no sé si sospecha algo, pero ayer de pronto llegó a casa con unos boletos de avión para que nos fuéramos a la playa, ¡en 20 años de matrimonio, jamás había hecho algo así!”.

Verónica deseaba tomar una decisión y actuar en consecuencia, pero en ese momento se sentía abrumada. Para ella, tanto permanecer con Miguel como terminar con su matrimonio, eran dos horizontes que la cuestionaban en lo profundo. Poco a poco su discurso se fue calibrando dentro del grupo, hasta que logró hacerse la primera pregunta que la colocaba de cara a la realidad: “¿será que por darle rienda suelta a mis fantasías estaré mandando por la borda algo que sí es verdadero?”.

Frente a sus palabras el grupo aprovechó el momento para confrontarla. ¿Por qué habría sido que Verónica, con tantas oportunidades en la vida, tantos clientes atractivos y citas particularmente especiales, sucumbió esta vez?, ¿qué era aquello que en el fondo había motivado este impulso, por qué ahora?

Un mes atrás Verónica se enfrentó a un gran golpe; su asistente, mano derecha, amiga y confidente, había perdido la vida a consecuencia de un infarto cerebral. Para Verónica este evento significó hacerse consciente de su mortalidad y de lo frágil que puede resultar la vida. En aquel momento comentó que no sabía si estaba viviendo su vida al máximo o si la estaba desperdiciando, incluso se cuestionó si había hecho una buena elección al casarse con Miguel.

Fue así que el grupo le ayudó a ver que aquella noche de pasión con su cliente parecía ser una reacción al miedo que le provocaba sentir que había dejado de vivir la vida con intensidad. Incluso en su relato privilegió el sentirse viva, “¡más viva que nunca!”. No obstante, daba la impresión de que utilizaba a Miguel como el pretexto que le impedía disfrutar la vida con fuerza, de esa manera, evitaba responsabilizarse de sí misma y de su incapacidad para aliviar su vacío. Aunque lo justo sería decir que lo que le ocurrió a Verónica, es algo que nos puede ocurrir a todos en algún momento de la vida; ¿cuántas veces nos resulta más cómodo señalar al otro como el culpable de la problemática, antes que asumir nuestras propias frustraciones?

La infidelidad es un tema bastante común, pero es evidente que no todas las situaciones son iguales; de tal forma resulta muy interesante detenernos a reflexionar sobre las circunstancias personales que motivan el hecho, las cuales suelen anunciar una confusión interna, producto de la necesidad de ratificación personal, o como consecuencia de la insatisfacción. El caso de Verónica no era la excepción; lo que para ella significaba el reencuentro con su pasión, más bien señalaba un acto desesperado por evitar su muerte en vida: ratificar su existencia.

De pronto, pudo darse cuenta que su mente había sido ocupada por un hombre que poco conocía y que estaba desconectada de Miguel, alguien que se preocupaba genuinamente por ella. “Con todo lo que he escuchado hoy en la sesión me pregunto si será que estos castillos en el aire, construidos en mi mente, me estarán alejando del amor verdadero”.

La experiencia de Verónica nos deja ver que las fantasías cobran un lugar tan importante dentro de nuestra mente, como la misma realidad; por un lado, existen las fantasías que están destinadas a compensar nuestras circunstancias externas al tener deseos irrealizables, y por el otro lado, existen las fantasías fatales que nos persiguen y atormentan. Ambos escenarios anulan la posibilidad de conectarnos con lo que verdaderamente tenemos, porque nuestra realidad externa se ve secuestrada por ensoñaciones. Por lo tanto, resulta fundamental comprender la diferencia que existe entre la fantasía y los actos mentales creativos; la fantasía es un constructo de significación que no tiene un sustento real, salvo en nuestra propia imaginación, mientras que los actos mentales creativos son constructos de significación arraigados en el Principio de Realidad, cuyo objetivo radica en la transformación de la misma.

Dicho esto, soñar despiertos es algo que nos ocurre con frecuencia, incluso como una defensa que nos permite ausentarnos momentáneamente de nuestras circunstancias, cuales quiera que sean. El gran reto de esta conducta es ser capaces de regresar de la fantasía a la realidad, pero además, saber separar la parte real de lo que hemos imaginado, de sus partes conflictivas.

Verónica, al verse sufriendo por la pérdida de su amiga, se enfrentó a una de las frustraciones más grandes para el ser humano: aceptar que somos mortales. Esto la llevó a atormentarse fantaseando con su propio final, pero fue tanta su angustia que necesitaba deshacerse de ella, expulsarla de su cuerpo y de su mente, hacer lo que fuera para recordarse a sí misma que seguía viva y que además tenía el poder para escaparse de la muerte. Estos fueron, quizás, los motivos profundos que la llevaron a hacer lo que hizo, que aunados a las circunstancias propiciaron el evento. Utilizó la infidelidad como un salvavidas. Pero después sus fantasías, en lugar de perseguirla, le empezaron a prometer un mejor lugar para sentirse viva.

He ahí el peligro de que Verónica se perdiera en sus ilusiones y, como consecuencia de ello, estuviera dispuesta a cambiar un espejismo por algo verdadero. Dejar camino por vereda es no querer ver la realidad que, aunque a veces densa, a la larga, siempre aporta más sentido a nuestra vida.

Esto nos lleva a reflexionar sobre la importancia que tiene aprender a distinguir qué es real y qué es aquello que sólo está ocurriendo en nuestra imaginación. En el caso de Verónica habría que preguntarnos: ¿era real el futuro que ella estaba visualizando con un hombre que prácticamente había visto dos veces en su vida o era esto producto de una idealización?

El que Verónica pudiera trabajar sobre todas estas fantasías la llevó a reconocer sus deseos frustrados, sus insatisfacciones, la tristeza que sentía por la pérdida de su amiga, en fin, logró hablar de la realidad. Pudo ver que hoy estaba viva, que no había motivos para pensar que su vida acabaría en este momento, y que además estaba casada con un hombre con el que había construido una relación real y verdadera. Pudo descubrir que existía la posibilidad de transformar estas fantasías en actos creativos que le permitieran fortalecerse de la experiencia.

El caso de Verónica llevó al grupo a buscar sentido de realidad, a intentar distinguir cuántas de sus acciones e impulsos podían estar motivados por una fantasía. Después de un profundo trabajo, este fue el material que lograron traer de la memoria nula a la memoria lúcida:

“Hoy veo mis propias razones para haberle sido infiel a mi mujer varias veces. Recuerdo como si fuera ayer el día en que le dije a mi papá que tenía una novia, él siempre dudó de mi hombría. La cara de orgullo que me mostró es algo que intento reproducir dentro de mí. Yo sé que le quité un peso de encima cuando supo que me gustaban las mujeres. Cada conquista, cada mujer, para mi representaba saber que no le había fallado a mi papá, era mi forma de ratificarme. Hoy me doy cuenta que esa idea es probable que sólo ocurriera en mis fantasías, yo necesitaba imaginarme a mi papá orgulloso de mí, pero nunca pensé que el precio que pagaba era tan alto, porque sin darme cuenta, me perdí en una idea que ni siquiera sé si es real y mientras tanto, alejé el amor verdadero. Es necesario que reflexione sobre lo que yo quiero para mí, y no lo que mi padre hubiera querido”.

“Pagar por sexo siempre me ha atraído y hoy comprendo mis razones. Tener relaciones con mi esposa implica vincularme emocionalmente, en cambio con una prostituta, es diferente. El que de por medio haya dinero evita que mis emociones sean parte del evento. Es otro ejemplo más de lo que aquí he descubierto: mi dificultad para establecer relaciones cercanas. Desde niño me sentí sometido por mi madre, una mujer sumamente tirana. Siempre fantaseaba con la idea de poderme defender de ella y ser más poderoso, pero hoy veo que esas ideas son las que motivan mis actos. Yo siempre pensé que pagar por sexo era una manera de sentir que ahora era yo quien sometía a la mujer, de ratificarme en el poder. Hoy que veo con claridad cómo mis fantasías han motivado mi conducta, es momento de tomar las riendas de mi vida, de otra manera terminaré por destruirme”.

“Hoy veo cómo el abuso sexual de mi padrastro ha motivado mis razones inconscientes para serle infiel a mi pareja. Gracias a ustedes he podido aceptar algo que me parece horrible, pero es real. Su abuso me hizo sentir la favorita por encima de mi madre. Yo era una niña y no entendía mucho, lo único que sí sabía es que si yo «me portaba bien con él», él se portaba bien conmigo dándome más dinero y privilegios que a ella. Hoy veo como esa promiscuidad es la que repito, y la repito siendo infiel, buscando sexo con otros, porque me hace sentir que soy especial por encima de los demás, aunque eso sólo ocurra en mis fantasías; además busco hombres que también estén casados para sentirme en rivalidad con otras mujeres, de esa forma reproduzco la escena de vencer por encima de mi madre, en el fondo no le perdono que no me haya defendido de ese monstruo. Me parece que necesito dejar de fantasear con que soy mejor que ella, porque esas ideas lo único que están provocando es que me quiera seguir ratificando en brazos de otros hombres y por lo tanto no me logre vincular con mi esposo, un hombre que me ha sabido querer bien”.

El espejo de la técnica grupal

En el grupo se aprende a distinguir la realidad de la fantasía. A saber que la fantasía es una percepción del Imaginario, mientras que la realidad es una percepción del Yo Observante. Por lo tanto, los participantes aprenden a explorar sus fantasías para después convertirlas en actos mentales creativos que les permitan ser una mejor versión de sí mismos.

Todos podemos vernos reflejados en estos espejos…

Tal vez la experiencia de Verónica, te permita contrastar tu realidad con tus fantasías. Es momento que te preguntes sobre todo aquello que tu mente ha construido como un espejismo pasajero, porque seguir creyendo en ellos puede significar un gran riesgo. ¿Hasta cuándo vas a permitir que tu vida siga gobernada por fantasías, por no querer enfrentar la realidad? Las fantasías no nos conducen a ningún lado, en cambio mirar la realidad es el camino seguro para saber quién eres y qué quieres.

Complementa la lectura con esta reflexión en audio o video.


Comparte tu opinión

¿Cómo podemos transformar la fantasía en actos mentales creativos?, ¿es la inmadurez un componente de quien fantasea sin posibilidad de regresar a su realidad?, ¿cuál sería la diferencia entre generar expectativas y sumergirse en la fantasía?

Referencias Bibliográficas

Texto: Natalia Ruiz / Ilustración: Diego Zayas

42 Comentarios

  1. Fantaseando, dormidos en la realidad. Como despertamos a través de mi conciencia observante. De lo que traemos de la memoria nula al presente. Interesante artículo donde conmueve muchas delgadas fibras de mi misma.

    Gracias

  2. Se puede estar despierto pero viviendo en una absoluta fantasía, es como si estuvieras durmiendo. Cuando miras de frente a la fantasía empiezas a comprender porqué has estado dormido todo ese tiempo. :/ ¡Gracias por compartir!

    1. ¡Hola Moni! Estoy totalmente de acuerdo contigo, es muy fácil hacer de nuestra vida una fantasía, pero no hay defensa que dure para siempre. Eventualmente cederá y nos daremos cuenta de ello. Mirar la realidad tal cual es, por dura que sea, siempre le dará más sentido a nuestra vida. ¡Saludos y gracias!

  3. Hola aveces vives en la fantasía por que sólo así te sientes viva pero la verdad es que tenemos que valorar la realidad y ver que puedes ser feliz si tu mismo haces el cambio….gracias muy buena enseñanza

  4. Hola Nat,…
    Gracias siempre por tu sabiduría,…
    Descubro lo facil que es fantasear para salir de una realidad que puede tener sabor a soledad o monotonía..
    A su vez es el puente para quizá despertar u sueño y llevarlo a la consciencia acción y así construir realidades que nos hagan hacer tangibles nuestros anhelos…
    Abrazos con cariño
    Mila

    1. ¡Querida Mila! Es totalmente cierto lo que dices, fantasear nos ayuda a compensar una realidad que a veces percibimos sin sazón. Pero como bien dices, también se convierte en el hilo conductor que nos permite llegar a nuestros más profundos deseos para tomar conciencia de ellos, analizarlos, para después convertirlos en actos mentales creativos que nos ayuden a modificar nuestras circunstancias. ¡Recibe el abrazo de siempre!

  5. Jamás había leído algo en internet que me hiciera mirar a mi interior de manera tan profunda y real. Yo sabía que existía una herida y una reacción; pero no entendí nunca cómo se relacionaban. He trabajado en contra de las dos y me ha costado mucho y mucho tiempo. Viendo la relación, cambió mi perspectiva y me ayuda. Muchas gracias, creo que por algo llegaron tus palabras a mí.

    1. ¡Hola Amy! Qué gusto saber que este artículo te ayudó para reflexionar sobre cómo se relacionaban tu herida y sus manifestaciones. La conciencia tiene tiempos perfectos, por lo tanto, nos permite ir asimilando a nuestro ritmo, el cual es exacto. ¡Es un placer compartir este material contigo, recibe mis saludos!

  6. Como siempre ya útiles y reflexivos tus viñetas que nos invitan a constantemente a analizar nuestras conductas gracias por ayudarnos a conocernos y tomar el control de nuestras vidas te admiro tanto como al Dr Alfonso

  7. Vivir en fantasía te crea tu propio mundo… Yo viví la historia, desafortunadamente por vivir esa fantasía perdí mi relación de 15 años. Y la fantasía se esfumó en unos días. Provocando perdido total e irreparable. Gracias por compartir ahora en plena realidad hago consciente lo que me sucedió.

    1. ¡Hola Claudia! Gracias por compartimos tu experiencia. Sin embargo, también es cierto que las pérdidas totales se convierten en grandes oportunidades para fortalecernos de la experiencia. Nos robustecen y de pronto nos hacen mirar la realidad con más sentido. Hacerlo consciente, como tú lo has hecho, es un enorme paso. ¡Saludos, ha sido un gusto leerte!

  8. Evangelina Ramírez Castañeda

    Gracias mil, por este blogs que, ayudan a entender y hacer la diferencia, entre fantasía y realidad, esos momentos en que se busca la respuesta, a una de tantas preguntas. Buenos y excelente día

  9. Que tal Natalia, Solo para agradecerte el compartir estas experiencias de vida con nosotros, muy interesante el articulo y las reflexiones que haces, en lo particular este tema me llevo a introyectar una nueva perspectiva y por primera vez analizar la diferencia entre las fantasias del imaginario y los actos mentales creativos, un trabajo realmente fino de tu parte, Muchas gracias!!

  10. Maravillosa oportunidad de percibirnos a través de las fantasías, solemos no indagar profundamente y dan muestra de nuestras carencias y anhelos. Grandes reflexiones llegan a mi mente, haré un registro de mis fantasías más frecuentes para saber más del trabajo que me falta para expandir aún más mi conciencia. Muchas gracias Natalia!!!

  11. Hola Natalia,

    Me gustó mucho tu artículo. Me identifico en él. Me gustaría preguntarte: ¿cómo distinguir una fantasía, de algo que potencialmente podrías hacer realidad y sueñas con ello? Por ejemplo, sin cambiar a tu familia, ni ser infiel, vivir en otro país o estado en otras circunstancias completamente diferentes? ¿Tiene que ver con qué si uno está realizando actos creativos para alcanzar ese “sueño”? ¿ Cómo distinguir si sólo es un “sueño guajiro” o algo factible? Gracias de antemano. ¡Saludos!

    1. ¡Hola Rebeca! Me parecen muy interesantes tus preguntas. Las fantasías muchas veces nos llevan a actuar de forma impulsiva porque no hubo una reflexión previa con respecto a las consecuencias reales de nuestros actos. Los actos mentales creativos van acompañados de una reflexión que nos permite tomar conciencia de las posibles consecuencias de nuestros actos, por lo tanto, van acompañados de una conducta ecuánime. Establecer nuestras pautas de oro (el ideal dentro de lo posible), es lo que nos permitirá identificar qué tan factible es la realización de aquello con lo que fantaseamos. Cada persona cuenta con pautas diferentes, son muy diferentes tus parámetros de los que puede tener cualquier otra persona, por eso es importante hacer conciencia de lo que podemos y también de lo que no podemos. ¡Saludos y gracias!

  12. Hola Natalia
    Y cuando nuestras fantasías son sueños por realizar y que no afectan para nada nuestro entorno? Dejar volar el imaginario, con plena conciencia de mi realidad y sin perjudicar a nadie, es nocivo? Quizá solo buscando evadir mi realidad momentánea cuando los problemas me rebasan.

    1. ¡Hola Irma! Muchas gracias por tu pregunta. Al contrario, lo que describes, serían precisamente los actos mentales creativos, en los que conscientemente estás explorando tu mundo interno sin ponerte en riesgo. Tal vez en ese viaje, termines por descubrir algo maravilloso. ¡Saludos!

  13. Natalia, excelentes artículos. Tu análisis me ayuda a reflexionar y aprender de la experiencia ajena. Qué importante compartir y así diluir el impacto. En ese contexto contenido y profesional, poder identificar quienes somos y qué queremos.
    Gracias.

  14. Laura Izquierdo Franco

    Gracias doctora , me encantó la manera de desglosar el evento y más el relacionarla con los cursos del Doctor Alfonso . Soy una mujer mayor (64 a) . Me faltan varios cursos para aprender . Muchas gracias por compartir .

    1. ¡Hola Laura! Me da mucho gusto saber que este artículo te permitió relacionar la información con los cursos de Semiología. Entre líneas puedo leer, que más que una mujer mayor, estás llena de sabiduría. Esta virtud, siempre nos mantendrá ávidos de conocimiento como tú lo estás. ¡Gracias a ti por compartirte!

  15. Gracias Doctora, muy interesante y es un material apropiado para poner en práctica ya.
    Mi pregunta es porqué esas fantasías aparecen cuando duermes, en sueños, que de forma inconsciente aparecen y que incluso parecen mejores que la realidad. No los llamamos pero en las noches vienen y se sabe que no son reales pero dejan un agradable sabor de boca. Cómo hacer que no aparezcan o solo dejar que pasen sin darles importancia. En mi caso mis sueños son muy vividos y a veces tengo que concentrarme para recordar que solo fue un sueño.
    Saludos

    1. ¡Hola Brigitte! Tu pregunta me parece muy importante ya que nos permite establecer la diferencia entre los sueños y las fantasías, que son estos “sueños” que tenemos cuando estamos despiertos. Los sueños tienen una función fundamental ya que nos permiten procesar aspectos de nuestra realidad, es una manera de metabolizar tantas impresiones que vamos recibiendo en la vida. Hay veces que nos dejan un gran sabor de boca y otras veces también nos pueden dejar intranquilos, depende del contexto que se necesite procesar. Todos soñamos, pero a veces nos acordamos de nuestros sueños, y eso tiene que ver con que tan listos estamos para conocer el material que nuestro inconsciente ha trasmitido a través de los sueños. ¡Saludos y gracias!

  16. Claudia Ulloa Lucachin

    Toda la vida mia que recuerdo ha sido entre mundos confractuales ue mi fantasia a creado para escapar d m realidad. Fueron mi medio de sobrevivir cuando fui niña y lo mejor que pude hacer a fin no sucumbir ante tanto dolor. Me perdia verdaderamente entre mis fantasias pero nunca perdi mi realidad de modo que muchas fantasias llegue a llevarlas a cabo en la realidad. El verdadero problema radica en que continuo fantaseando demasiado y ya no es por hipervivir sino un habito que me perjudica y me impide serproactiva pues aunque sigo produciendo buenos resultados reales de mis fantasias son una minima porcion de todo lo que vivo en esos mundos confractuales queme roban mi realidad. aun peor. Encontre un hombre que piensa similar a mi y que actualmente se encuentra invalido tenemos dos años viviendo en fantasia un torrido romance y el noo quiere llevarlo a la realidad por temor de lo diferente que seria una vida juntos real.
    Gracias ppor el arrticulo. Estoy perdiendo mi vida por esperar que se decida, esto no puede continuar asi pues la verdad yo tambien temo romper lo hermoso de la fantasia con por una sufridarealidad y eso sobrepasa lo sano.

    1. ¡Hola Claudia! Tu testimonio me parece de lo más enriquecedor. Lo que describes es algo que nos sucede a todos. De pronto, no nos damos cuenta que aquella defensa que utilizamos en el pasado para protegernos de nuestras circunstancias sigue tan vigente como antes. La diferencia radica en que nuestro contexto ya es otro, por lo tanto, ya no necesitamos defendernos de aquello que en su momento nos lastimo tanto. A veces creemos que la realidad nos hará más daño del que en realidad llega a hacernos. De pronto nos damos cuenta que las problemáticas con el tiempo van tomando una perspectiva diferente. Tal vez es momento de dar el siguiente paso. ¡Saludos y gracias por compartir!

  17. Felicidades por este Articulo, me parecio muy interesante y profundamente reflexivo. Pero aun me queda un poco de duda entre la diferencia (en cuanto a cuestion de funcion) entre la fantasia y el acto mental creativo, si me pudiera ayudar a esclarecer la diferencia se lo agradeceria muchisimo Doctora.
    Un saludo.

    1. ¡Hola Uriel! Muchas gracias por tu pregunta. La diferencia radica precisamente en la intención de cada uno. La fantasía está dirigida a compensar un aspecto de nuestra realidad que nos tiene insatisfechos, y por momentos, también se pueden convertir en ideas persecutorias que únicamente nos castigan o atormentan. Los actos mentales creativos son actos deliberados, esto quiere decir que los utilizamos en toda conciencia con el propósito de poder incidir en la realidad. Entraña poner en marcha nuestra creatividad para lograr transformar lo que nos tiene insatisfechos: ¿qué es aquello que reflejan mis fantasías?, en el fondo, ¿qué es lo que verdaderamente me tiene decepcionado?, y finalmente ¿qué puedo hacer para modificar mis circunstancias? Espero que esta información te sea de utilidad. ¡Saludos y gracias!

  18. Como siempre Natalia impecable tu blog, enfocando un aspecto muy cotidiano y a veces controversial. Felicidades y Gracias.
    En el caso de la viñeta se entiende perfecto. Muy útil. Pero creo que también funciona al revés, es decir, creo que la conciencia también te abre ventanas de posibilidades como fantasías. Por ejemplo: en muchas ocasiones una pareja vive una realidad muy segura, creyendo que es la ideal alcanzable, pero pueden estar atados más por un imaginario personal y colectivo: “porque así debe ser, la moral, llevamos mucho tiempo”, etc. que por una auténtica relación plena. Pienso que la vida también está hecha de impulsos, de riesgos, de aventuras, de orgasmos clandestinos, de esos momentos que te quitan el aliento pero que no se los puedes contar a tu abuelita. Y de sus consecuentes, a veces culposos y deliciosos recuerdos.
    Cuando alguien trata de explorar y evaluar sus fantasías, siempre saldrán los “y si sale mal”, “y si me cachan”, “y si después me siento peor” que claro, termina por desechar la posibilidad de probar la experiencia. Muchas veces congratulándose por la decisión y muchas otras con cierto arrepentimiento y frustración de no haberse dado la oportunidad de vivirla. Creo que la única condición para vivir una fantasía es hacerlo en conciencia y esto implica seleccionarla (porque hay de fantasías a fantasías). Conclusión: Bien por la Verónica!, esa experiencia no se la quita nadie! ja, ja. Y como dice el Doc.: “La Vida solo es rica en Experiencias”.
    Abrazo

    1. ¡Hola José! Muchas gracias por tus comentarios. Es totalmente cierto lo que dices, hay muchas parejas que no necesariamente están involucradas emocionalmente y lo que los une son ideas que provienen del imaginario colectivo. En ese sentido es que la fantasía se convierte en una señal que puede alertarnos de nuestras propias insatisfacciones y ser la vía que nos lleve a reflexionar sobre lo que verdaderamente queremos. Por otro lado, es muy válido cuestionarnos sobre las consecuencias de nuestros actos porque siempre existe la posibilidad de asumir nuestros miedos o nuestras inseguridades, pero no hacerlo, nos puede llevar a experimentar culpa (uno de los sentimientos de auto agresión más fuertes), y entonces, habría que preguntarnos desde dónde actuamos. ¡Me encanta compartir contigo este espacio, recibe un saludo!

  19. ¡Hola! Como siempre encantado de reflexionar después de leer esta valiosa viñeta. Fue muy enriquecedor contestar las preguntas.

    – ¿Cómo podemos transformar la fantasía en actos mentales creativos?

    Logrando gobernar y dirigir nuestras fantasías en el momento que así lo deseemos. Esto implica poder percatarnos de que estamos fantaseando en el momento que está ocurriendo; implica dirigir nuestra atención a puntos específicos para separar aquella parte real, de lo imaginado, de sus partes conflictivas; implica conocer (relacionar) si esa fantasía proviene de querer compensar circunstancias externas o del temor a que algo suceda; implica recordar los elementos para transformar la fantasía en un acto mental creativo y las circunstancias externas están provocando la ensoñación ocurrida; implica desear materializar los elementos que sí tienen un arraigo en la realidad; implica crear un nuevo escenario de significación, sustentado en la realidad, en donde se identifican con claridad las acciones que se podrían realizar para alcanzar cierta situación; implica contemplar la forma en que esa situación me daría realización en mis potenciales.

    – ¿Es la inmadurez un componente de quien fantasea sin posibilidad de regresar a su realidad?

    Sí, si se entiende por inmadurez al desconocimiento de Uno mismo. Lo que estoy entendiendo es que lo que implica llevar a cabo las acciones descritas en la respuesta de la primera pregunta recae en muy diversos aspectos del conocimiento de Uno mismo, es decir, para regresar de la fantasía a la realidad separando la parte real de las partes en las que hay conflicto implica conocer los procesos de autobservación, dispersión atencional, imaginario personal.

    – ¿Cuál sería la diferencia entre generar expectativas y sumergirse en la fantasía?

    Entiendo que la expectativa es querer llegar un escenario estático que ya no empata con la realidad y la fantasía es un escenario dinámico de nuestra imaginación que se desprende de la realidad.
    Ésta pregunta es muy interesante y creo que hay diferencias que no identifiqué. ¿Cuál sería la diferencia?

    ¡Gracias!
    Un fuerte abrazo

    1. ¡Hola Fernando! Como siempre es un placer leerte. La forma en cómo contestaste las preguntas me pareció de lo más clara y además un gran complemento al artículo. Estoy totalmente de acuerdo contigo cuando dices que la inmadurez es una condición que deviene de la ignorancia de nosotros mismos. Al no conocernos lo suficiente, no delimitamos nuestras pautas de oro, el ideal dentro de lo posible, por eso, es fácil caer en fantasías que usurpan nuestras verdaderas posibilidades. Por otro lado, me parece muy interesante la forma en la que delineaste la diferencia entre expectativas y fantasías. Es totalmente cierto cuando dices que la diferencia está en que justamente al ser la fantasía es un escenario dinámico en nuestra mente. Por lo tanto, puede llegarnos a seducir a tal grado que nos paraliza en la acción, es decir, dejamos de hacer. En cambio, las expectativas hacen que nos movamos, sin embargo, ese movimiento no necesariamente va a dar los frutos esperados, por lo tanto, corremos el riesgo de la decepción. ¡Espero seguir compartiendo este espacio contigo, saludos!

Deja tu comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

X